Buenos Aires│Fotos Aéreas

Tigre. Toma realizada desde vertical: Proximidades de las calles España y Chacabuco hacia el noroeste. Circa 1925.

Nótese:
• Arriba a la izquierda, sobre el río: los galpones del hoy Museo Naval (en este solar se instalaron los Talleres Nacionales de Marina en 1879, trasladados a Bs. As. en 1898 como Talleres de Marina Dársena Norte y luego Arsenal Naval Buenos Aires).
• Al centro, en la desembocadura río Tigre con el río Luján, arriba: el Club Regatas “La Marina” (18/7/1876), hacia la derecha: un astillero (hoy desaparecido), enfrente en la desembocadura del río Tigre en el Luján: a derecha: una dársena y en su orilla hacia arriba: una arenera, a la izquierda abajo: el antiguo Puerto de Frutos de Tigre (hoy Parque de la Costa), mas abajo la vieja estación Delta del FCGBM (hoy Tren de la Costa), de ésta hacia la izquierda en la esquina frente al río: un Hotel de dos plantas (hoy hotel Astor), hacia abajo, calle Vivanco por medio: el club Canottieri Italiani (1/1/1910). En el ángulo inferior izquierdo el extremo norte de la antigua estación Tigre y parcialmente el Buenos Aires Rowing Club ((16/12/1873)
• En la esquina izquierda de la desembocadura del río Tigre: el ex Club de Remo Teutonia (14/5/1890), hoy el edificio de la Prefectura Naval en Lavalle y Victorica, a su izquierda, sobre el río Luján: el Club de Regatas Hispano Argentino, sigue hacia abajo el Tigre Boat Club (17/7/1888), el Club Suizo, el Club Regatas América (Lavalle y Carlos Pellegrini), luego en Lavalle 235, el Nahuel Rowing Club (1916).

Foto (H5-F26) Gentileza Juan Carlos Borra
Fotógrafos: Enrique Broszeit-Juan Bautista Borra. Colección Familia Borra.
-histarmar.com.ar-

Enrique Broszeit & Juan Bautista Borra
Fotografías Aéreas│Bs. As

(Investigación: Juan Carlos Borra. Sr. Juan Carlos Borra│e-mail: juancarlos.borra@yahoo.com.ar)

 

Reconstrucción del trabajo aero foto-gráfico civil y amateur realizado por Enrique Broszeit y Juan Bautista Borra en la década de los años veinte del siglo pasado desde testimonios y basado en material histórico en poder de la familia Borra.

TEMPRANA VOCACIÓN AÉREA. Nos situamos en la posguerra del 1914-1918; la década de los veinte registra en el ámbito mundial una notable profusión de avances y sucesos tecnológicos y científicos espectaculares - la mayoría de éstos, derivados de desarrollos con fines militares - cuyas manifestaciones y expresiones tenían gran repercusión popular también en nuestro país, particularmente en Buenos Aires; tal es el caso de la naciente aviación. Juan Bautista Borra ya frecuentaba el ambiente aeronáutico siendo aún un niño; el primer acontecimiento que presenció fue el ascenso del globo "Pampero" desde el parque aerostático próximo a la fábrica de gas en Belgrano en la funesta tarde del 17 de octubre de 1908 en que el aeróstato ascendió y se perdió sin saberse nunca nada mas de él. El suceso no amedrentó al niño, por el contrario, lo incitó aún más; tenía por entonces solo 12 años. Ya adolescente, Borra había prometido a ruego de su madre no ser piloto, por lo que se conformó con copilotear o acompañar -¡como si ello fuera menos riesgoso!- a grandes figuras que produjeron resonantes y memorables hazañas aéreas, con todas las cuales lo unía un mutuo y creciente afecto.

EL ENCUENTRO OPORTUNO. En los comienzos de los años veinte la providencia lo conecta con Enrique Broszeit. Borra era el ayudante del piloto inglés S.H. Holand y éste inició a Broszeit en la aerofoto, a poco de andar juntos sellan una amistad que fue robustecida con el paso del tiempo y con el desarrollo de sus pasiones comunes: la aviación y la fotografía, ésta última en esos tiempos todavía en cierne con relación a Borra. Si bien Broszeit ya dominaba y ejercía brillantemente la técnica fotográfica, no dejaba por ello de actuar con cierto romanticismo, lo que lo acercaba a la personalidad de Borra; eran, en suma, dos bohemios a los cuales atraía fuertemente la actividad aeronáutica y esto posibilitó el encuentro y la comunión de intereses, en especial porque Broszeit, que ya trabajaba profesionalmente con éxito en el campo de la fotografía, tomó a su cargo la instrucción fotográfica teórica y práctica de su amigo.

COMIENZAN A TRABAJAR JUNTOS. Con el correr del tiempo el "alumno" Borra, que al principio se desempeñó como asistente y colaborador de su "maestro", fue progresando en la actividad fotográfica de la mano experta de éste. Finalmente, el dúo Broszeit -Borra constituyó la clásica unión por afinidad, entusiasmo y pasión de aficionados; eran básicamente amantes de la aviación y la fotografía aunque consideramos que la calidad técnica fotográfica alcanzada por Broszeit fue la que estimuló a Borra a iniciarse en esta actividad. Ambos amigos frecuentaban los aeródromos de Castelar, San Fernando y Lugano. • En estas épocas iniciales de la aviación, la actividad aeronáutica en nuestro país todavía no separaba corporativamente a civiles y militares, había mutua integración, cooperación e interacción entre amplios sectores de ambas orientaciones, por ello los pilotos que transportaron a los fotógrafos citados, podían ser tanto aviadores civiles como militares, argentinos o extranjeros, ellos eran Guillermo Hillcoat, Otto Ballod, Juan Carlos Goggi y S. H. Holland (8), entre otros. La masiva participación popular tenía preferencia por los espectáculos de entretenimiento, diversión o deporte y tenían gran repercusión sucesos como las exhibiciones aéreas y la partida y llegada de raidistas aéreos o automovilísticos, por ejemplo la llegada en 1926 de Franco /Duran / Ruiz de Alda y Rada con la aeronave "Plus Ultra" que atrajo multitudes y colmó la capacidad del puerto de Buenos Aires y sus alrededores.

ASÍ VOLABAN. Como la mayoría de los aviones en que volaban los fotógrafos aludidos eran biplazas - muy pocas veces lo hacían en triplazas - esto determinó que nunca volaran juntos ya que ninguno había completado su preparación como piloto, de modo que aunque en algunos trabajos eran socios, las tareas de tomas fotográficas desde los aviones eran individuales, y en las tomas en tierra cuando el que aparecía en ella era Broszeit, el fotógrafo era Borra y viceversa, solo contamos con una fotografía en tierra en la que aparecen los dos juntos. Las condiciones de aquellos vuelos eran muy precarias, el instrumental de navegación rudimentario - solo se contaba con compás magnético, giro y ladeo (turn-&-bank), baroaltímetro, bariómetro (vertical speed) y algún otro instrumento complementario y del motor -, se volaba "por reconocimiento visual" y la navegación era "a la estima", no contaban con comunicaciones radioeléctricas, ni pronósticos meteorológicos específicos, ni cartas de navegación confiables, ni demasiada experiencia y mucho menos seguridad, se volaba, naturalmente sin paracaídas, en general con ropas de calle (camisa y corbata) - pocos usaban las adecuadas -, en aviones biplanos de carlinga abierta, con antiparras y pañuelos de seda al cuello, en el mejor de los casos. Las tomas fotográficas eran del tipo oblicuas, con voluminosas y pesadas cámaras comunes con negativos de vidrio de gran formato, o de negativos flexibles de formato medio, los registros exigían arriesgados vuelos, casi siempre muy escarpados y a baja altura, en tales condiciones el fotógrafo estaba obligado a efectuar esfuerzos considerables para obtener estas valiosas fotos. Por estar fuera de sus posibilidades rara vez utilizaban aviones de más de 90 HP, lo común era 55 HP. Naturalmente para esas tomas no se disponía de dispositivos amortiguadores ni estabilizadores con relación a las vibraciones propias de aquellos aviones, o las producidas por el mismo viento sobre las cámaras, se disminuía las oscilaciones y sacudidas gracias a la destreza de los pilotos los cuales, reduciendo gases y produciendo derrapes hacían deslizar el avión hacia la punta del ala donde se efectuaría la toma ya que el ala baja dificultaba la obtención limpia del encuadre deseado; demás resulta decir lo arriesgado que resultaban estas maniobras acrobáticas, en general sobre zonas pobladas. Éste fue el inseguro marco en el que se concretaron aquellas pioneras fotografías aéreas producidas por este dúo con entusiasmo de aficionados. Debemos señalar que, en general, las tomas se efectuaban desde unos doscientos cincuenta a quinientos metros de altura, aunque hay fotos más abarcativas del centro de la ciudad de Buenos Aires y otras zonas desde mil seiscientos metros.

EL TRABAJO DE LOS AMIGOS ASOCIADOS. Así las cosas, Broszeit y Borra produjeron cientos de fotografías aéreas, en su mayoría de Buenos Aires, Mar del Plata y distintos partidos de la provincia de Buenos Aires, también de las cataratas del Iguazú y otros distintos y lejanos lugares, a veces con vuelos en varias etapas. Solían efectuar tomas fotográficas especialmente contratados por empresas constructoras de obras en vías férreas o de rectificación del Riachuelo así como de cascos de estancias y de sucesos periodísticos con destino a publicaciones en diarios y revistas. Damos como ejemplo la llegada de Franco en el hidroavión Plus Ultra el 10 de febrero de 1926, donde los diarios "La Razón" y "La Prensa" atentos a la conmoción popular, contrataron los servicios de Borra y Broszeit lo cual demuestra claramente la calidad técnica alcanzada por estos fotógrafos, que se manifiesta por los encargos especiales realizados por los dos medios capitalinos. Es de destacar que la aeronave española acuatizó a las 12:28 hs y las fotos fueron publicadas por "La Razón" en su 5ª edicion pocas horas después, claro ejemplo de la velocidad alcanzada por el periodismo gráfico de la época. Fue también frecuente la colaboración de Broszeit y Borra aportando fotografías aéreas a diarios y a distintas revistas especializadas en la actividad aeronáutica. Paralelamente y dentro de la década tratada, Broszeit desarrolló también actividad fotográfica individual, siendo titular de los domicilios comerciales de Congreso 3834 y Melián 2845 de la ciudad de Buenos Aires'. Aunque los tamaños de las fotografías para su entrega eran mayores - en general en 24x30 y 30x40 cm. - las que disponemos en nuestro archivo particular miden 6x9, 9x12, 12x18 y solo dos de ellas son de 30 x40 cm., están realizadas sobre papel baritado brillante en simple y doble peso - la mayoría están montadas en un álbum -, hay pocas en superficie semimate y mate, y algunas están viradas al sepia. El estado de conservación en general, es discretamente bueno con algunas obras de notable factura y en excelente estado de conservación. Lamentablemente, y hasta donde sabemos, la mayor parte de las fotografías que produjeron asociados se encuentran desaparecidas, quedando solo unas ciento cincuenta copias en nuestro poder; la totalidad de los negativos, se presume que también están perdidos.

LOS AMIGOS PIERDEN SUS RASTROS. Finalmente Borra se afincó en Marcos Paz (Pcia. de Bs. As.) hacia 1935, retomando sus tareas en el campo de la imprenta y continuó trabajando, ahora, como fotógrafo social en aquella localidad. Ya no vuela más desde 1933, y es así como se pierden los contactos entre Borra y Broszeit, hasta que en 1938, a raíz de un ingenioso aviso colocado por Borra en un diario de la colectividad alemana posibilitó el reencuentro de los amigos. Ya para ese entonces ninguno de los dos hace fotos aéreas. Broszeit trabaja en la casa "Ellinger & Cia." en la ciudad de Buenos Aires, sucesora de la firma que ya lo empleaba antes. Aquí perdemos todas las referencias y noticias de Broszeit, aunque se presume que existieron reuniones entre los antiguos amigos y socios por algún tiempo más.

Fuente: Investigación: Juan Carlos Borra. Sr. Juan Carlos Borra│e-mail: juancarlos.borra@yahoo.com.ar http://www.histarmar.com.ar/ArchivoFotosGral-4/BASE-BORRA.htm Fotografías de BROSZEIT-BORRA (circa 1925) de la COLECCIÓN FAMILIA BORRA "FOTOGRAFIAS BAJO RIESGO DE VIDA" Direccion de e-mail: histarmar@fibertel.com.ar
Publicado por Carlos Mey

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