Buenos Aires│Bº La Boca

Calle Suarez. Bº La Boca. Año 1938.
En 1938 se proyectó un nuevo puerto fluvial sobre la orilla Sud de la Dársena Sur y entrada del Riachuelo. Para el proyecto se tomaron fotografias de la zona, lo que nos da una muy buena imagen de la Boca en esa época.
Buenos Aires, República Argentina.

Foto (8474x10) Nº Placa 8462. Folio 49. Gentileza Carlos Mey - Martínez
-histarmar.com.ar- (histarmar@fibertel.com.ar)

Bº La Boca

La Boca es un barrio de Buenos Aires (Capital Federal), en Argentina. Está situado en el límite sudeste de la ciudad. Su nombre se debe a que se ubica en la desembocadura del Riachuelo en el Río de la Plata. Entre otras razones, el barrio es conocido por albergar el famoso estadio de Boca Juniors, "La Bombonera".
Está comprendido por las calles Regimiento de Patricios, Av. Martín García, Av. Paseo Colón, Brasil, la Dársena Sur y el Riachuelo. Limita con los barrios de Barracas al oeste, San Telmo al noroeste y Puerto Madero al noreste, y con las localidades de Dock Sud y Avellaneda al sur.

Historia
La Primera Buenos Aires.

A partir del siglo XVI, una serie de incursiones portuguesas en el «Mar de Solís» (Río de la Plata) alertaron a la Corona española sobre la necesidad de defender la zona. Los portugueses, al igual que los españoles, codiciaban las riquezas del Nuevo Mundo y suponían que el inexplorado Río de la Plata podría ser un acceso directo hacia el océano Pacífico o hacia el Perú, cuya riqueza deslumbraba a todos los europeos. La Corona española estimó que un puerto en el Río de la Plata sería el punto de partida para la conquista de nuevos tesoros y además evitaría la intromisión portuguesa.
Así, en 1536, una nutrida expedición encabezada por Pedro de Mendoza ingresó en el Río de la Plata y levantó un fuerte hecho con la madera del casco de uno de los navíos. El nuevo asentamiento se llamó Fuerte de Santa María del Buen Ayre: la primera Buenos Aires.
Según la versión histórica oficial este fuerte se levantó en el actual Parque Lezama, o sea en el barrio de la Boca, aunque no hay un registro exacto que lo confirme y algunos autores sostienen que el verdadero sitio de fundación podría haber sido un poco más al norte.
Sin embargo, parte de la expedición continuó remontando el Paraná, mientras que el Fuerte del Buen Ayre sufría hambrunas y ataques, tanto de los animales nativos (yaguaretés o tigres) como de los aborígenes: el Río Matanza (Riachuelo desde el Puente La Noria hasta el Río de la Plata) debe su nombre a la feroz lucha que protagonizaron los europeos y los indios querandíes en 1536, en las márgenes de dicho río. El enfrentamiento culminó con la muerte de alrededor de mil aborígenes, contra veintisiete bajas españolas, incluyendo al capitán Diego de Mendoza.
Los españoles que continuaron remontando el Paraná fundaron el pueblo de Asunción en 1537 y su Teniente de Gobernador, Domingo Martínez de Irala, decidió convertirla en una plaza fuerte desde donde partirían las expediciones a la mítica Sierra de la Plata (Bolivia). En el marco de este plan, Irala decidió que lo ideal sería destruir Buenos Aires y trasladar a los colonos a Asunción, donde el clima era más cálido y los aborígenes más amistosos. Sin embargo, los porteños y su Teniente de Gobernador, Francisco Ruiz Galán, se opusieron a la evacuación ya que las cosechas de maíz habían dado un alto rinde y los aborígenes no habían vuelto a atacarlos. Ante el desacato, Irala se trasladó personalmente al Río de la Plata para resolver el conflicto y así, la primera Buenos Aires, fue desmantelada en 1541.
Consolidada Asunción, partieron desde allí varias expediciones frustradas a la Sierra de la Plata, hasta que, finalmente, los españoles provenientes del Perú llegaron primero. El emplazamiento paraguayo perdió su razón de ser y la región fue desestimada por la Corona. Tras la muerte de Irala, Asunción buscó romper su aislamiento comercial, fundando nuevos pueblos hacia la costa atlántica que le permitieran comerciar con España. Así es que Juan de Garay funda los pueblos de Santa Fe (1573) y Buenos Aires (1580).

La Segunda Buenos Aires
Los límites urbanos originales de la nueva Buenos Aires fueron los siguientes: al Este la barranca del Río de la Plata (Av. Paseo Colón - Av. Alem), al Oeste las actuales calles Salta y Libertad, al Sur la actual Avenida Independencia y al Norte la calle Viamonte. Más allá de la traza urbana se extendían las tierras de provecho común o “chacras”, que servían para el autoabastecimiento de la ciudad: allí se realizaban cultivos y se criaba al ganado. Pasando las chacras Garay también repartió grandes franjas de tierras entre los colonos, que tiempo después serían las primeras estancias. Hacia el sur el reparto abarcó desde el Riachuelo hasta la zona de Ensenada y Magdalena, mientras que hacia el norte, la distribución comenzó desde la actual Plaza San Martín (Retiro) hasta lo que es hoy el Partido de San Fernando.
Con el tiempo, la ciudad original se expandió y al sur de la Avenida Independencia surgió el barrio de San Telmo, residencia de personajes ilustres y sede de las principales instituciones de la ciudad como por ejemplo su primer hospital.
Más allá del Parque Lezama la zona se volvía baja y anegadiza, lo que impidió durante mucho tiempo el asentamiento de vecinos estables. Originalmente hubo allí una serie de barracones para la comercialización de esclavos negros, mientras que en el período independiente comenzaron a funcionar los primeros saladeros (cobertizos en que se salaba la carne vacuna para la exportación) y curtiembres de cuero.

Siglo XIX
Hasta principios del siglo XIX, lo que hoy es el barrio de La Boca se mantuvo prácticamente deshabitado, siendo entre los años 1830 y 1852 cuando comenzaron a instalarse las primeras familias.
Al ser la zona de mayor entrada de barcos, a finales del siglo XIX se asentaron allí muchos inmigrantes italianos, principalmente genoveses, que le dieron al barrio su fisonomía actual. De allí fue que a los residentes de La Boca se los conocía como Xeneizes (deformación de «zeneizi», es decir, genoveses, en su propio dialecto) y, años después, por extensión, los hinchas del club Boca Juniors se identificaron de la misma manera.
Los inmigrantes se agruparon en Conventillos y pintaron sus casas con los sobrantes de pintura que traían los marineros. Como la pintura no alcanzaba para cubrir toda una casa de un mismo color, se utilizaron diversos colores para pintarlas.
Los conventillos de La Boca se caracterizaban por ser construcciones de chapas de metal acanaladas, montadas muchas veces sobre pilotes o cimientos altos debido a las frecuentes inundaciones. En su interior contaban con gran cantidad de pequeñas habitaciones, donde se «acomodaba» cada familia, mientras que la cocina y el baño común era compartido por todos los inquilinos que la habitaban. Siempre había un patio y balcones irregulares que fueron el ámbito donde se mezclaban y enriquecían las diferentes culturas en una interrelación que dio origen a una pintoresca versatilidad de personajes- como El bombero, la prostituta, el «cafishio», el enano, el equilibrista o el borracho -, que son rescatados luego por el arte popular.
La fiebre amarilla azotó al sur de la ciudad entre 1870 y 1871, dejando incontables víctimas. Así, los vecinos adinerados del barrio de San Telmo, decidieron trasladarse hacia el norte, donde había una mayor cantidad de espacios verdes y una menor densidad poblacional. A partir de allí, las grandes casonas abandonadas de San Telmo fueron subdivididas en varios cuartos que eran alquilados a los inmigrantes. Este hecho profundizó aún más la división de la ciudad en estratos sociales muy definidos: la aristocracia se agrupó al Norte de la ciudad, mientras que el Sur fue ocupado por el proletariado.
En 1870 La Boca ya poseía gran parte de su fisonomía actual y en 1895 era la segunda sección de la Capital. Sobre una población de 38.000 habitantes, 17.000 eran argentinos, 14.000 italianos, 2.500 españoles y el resto de otras nacionalidades.
En 1863 comenzaron los trabajos del Ferrocarril Buenos Aires al Puerto de la Ensenada (inicialmente conocido como Ferrocarril de La Boca). Esta línea iniciaba su recorrido en Paseo Colón y Venezuela, donde se construyó una estación elevada denominada, justamente, Venezuela y, desde allí, las vías avanzaban por un viaducto de hierro hasta la zona de Casa Amarilla, para luego continuar por tierra. A «Venezuela» le seguían las estaciones Casa Amarilla, General Brown (originalmente llamada La Boca), Barraca Peña y Tres Esquinas (Montes de Oca y Osvaldo Cruz). Allí las vías cruzaban el Riachuelo para continuar hacia Quilmes y Ensenada.
En 1866 se inauguró un ramal que desprendiéndose en la estación General Brown (Olavarría y Filiberto) tomaba por la actual calle Caminito y luego avanzaba por la avenida Don Pedro de Mendoza hasta su intersección con la avenida Almirante Brown donde se levantaba la estación Muelle de La Boca, aunque la vía seguía hasta la calle Caboto aproximadamente. En 1872 este ferrocarril se prolongó un poco hacia el norte, continuando por la avenida Paseo Colón hasta su intersección con Bartolomé Mitre, donde se levantó la Estación Central de Buenos Aires. Sin embargo, esta terminal, compartida con otras empresas (FCO, FCN, FCS, etc.) tuvo una efímera existencia, ya que en 1897 el edificio fue devorado por un incendio y a partir de allí los servicios del Ferrocarril Ensenada comenzaron a operar desde Casa Amarilla, demoliéndose el viaducto de Paseo Colón y la estación Venezuela.
Mientras tanto, en 1876 el ingeniero Luis A. Huergo gana un concurso realizado por la Provincia de Buenos Aires para los trabajos de canalización del Riachuelo que comprendían el ensanche, profundización, apertura de una nueva boca y construcción de nuevos muelles. Estas mejoras permitieron el normal acceso de buques de ultramar, potenciando las posibilidades que ofrecía el Riachuelo como puerto natural de la ciudad. Sin embargo, en 1880 con la federalización de la ciudad de Buenos Aires, el Riachuelo se establece como frontera entre la provincia y la nación y en 1882 Eduardo Madero presenta un proyecto para el nuevo puerto de Buenos Aires (actual Puerto Madero) que funcionaría a la vez como un frente definitivo para la flamante ciudad Capital. El ing. Huergo objeta el proyecto de Madero en sus aspectos técnicos y financieros, considerando el sistema de dársenas como lento y obsoleto, además de excesivamente costoso. A su vez, Huergo presenta una propuesta alternativa adoptando un diseño de dársenas abiertas o dentiformes (similares al diseño de Puerto Nuevo), ubicadas desde el Riachuelo hasta la Plaza de Mayo, con un único acceso al puerto por el canal sur, o sea manteniendo a La Boca como epicentro del desarrollo portuario e industrial de la ciudad. Finalmente el Congreso Nacional aprueba el proyecto de Madero y los problemas técnicos anticipados por Huergo surgieron casi de inmediato. La Construcción de Puerto Madero, Dock-Sud, Puerto Nuevo y el Puerto de La Plata, no hicieron más que acentuar la pérdida del rol estratégico, que hasta entonces había tenido el puerto del Riachuelo, que en poco tiempo se convirtió en un mero puerto de cabotaje, apéndice del obsoleto Puerto Madero.

Texto completo (WF INC.│Wikimedia Foundation, Inc.)

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